Orzuelo

 

Un orzuelo es una inflamación de una de las glándulas del párpado como consecuencia de su infección. La glándula se llena de pus y crece poco a poco, formando un bulto rojo. No suele ser grave, pero sí puede llegar a resultar muy molesto: provoca escozor, sensación de cuerpo extraño, lagrimeo, sensibilidad a la luz y, incluso, dolor. Puede ser interno o externo, dependiendo de la glándula afectada. Los búhos internos son mayores y hacen más daño.

En general, el orzuelo desaparece poco a poco o se vacía por sí solo, por lo que la mayoría no necesitan tratamiento y se curan en unas 2 semanas.

Que puedo hacer?

Aunque los orzuelos suelen desaparecer por sí mismos, puedes adoptar algunas medidas que favorezcan su desaparición:

La aplicación de calor puede acelerar el proceso ya que contribuye a la dilatación de las glándulas de los párpados inflamadas y, con ello, el drenaje del orzuelo. Por esta razón, es recomendable realizar una buena limpieza palpebral con compresas tibias en la zona, acompañándola de un masaje suave.

Lávate bien las manos antes y después de tocar el ojo afectado.

No compartas toallas o pañuelos mientras tengas el orzuelo.

Nunca el exprimido, ya que suele reventar por sí solo. El pus acumulado sale y el orzuelo se cura sin dejar secuelas.

Si el orzuelo no mejora, si además del párpado también está rojo del ojo o tienes fiebre, o si tienes problemas de visión, ve a ver a tu médico.

A veces es necesario un tratamiento con pomadas con antibióticos y esteroides.

Se puede prevenir?

Si tienes orzuelos con frecuencia, puedes adoptar las siguientes medidas:

No utilices lentes de contacto ni maquillaje en el ojo afectado hasta que esté curado.

Lávate muy bien las manos antes de tocar la piel alrededor del ojo.

Mantén una buena higiene de los párpados.

Aplica compresas tibias cuanto identifiques un signo de aparición de un orzuelo.

A veces se puede cortar su evolución desde el inicio.